Nos hemos parado a pensar alguna vez, cuál puede ser el motivo de que, en determinados lugares nos sentimos especialmente bien y por el contrario en otros muchos, tenemos ganas de marcharnos, casi de huir, incluso comenzamos a sentir cierto malestar, cómo zumbidos en los oídos, dolor de cabeza, una repentina bajada de energía, un sinfín de síntomas que evidencian de una manera u otra que ese no es el mejor lugar para nosotros, por qué hay espacios que nos invitan a permanecer, sintiendo paz y armonía,  y por el contrario, otros, donde desde el primer momento deseamos irnos, sin saber muy bien porqué….

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Todos los espacios, tienen y generan una energía, y en función de la calidad de dicha energía, sintonizamos o no. Una persona que se encuentre en un momento de emociones y sensaciones cuya energía sea densa, buscará lugares o espacios, de una forma inconsciente,  donde las energías sean similares,  ya que se encuentran vibrando en una misma frecuencia.

El poder leer e interpretar la energía real de un espacio desde un punto de vista amplio y coherente, con el fin de encontrar ese complejo estado de equilibrio en cualquier lugar habitable, es hoy ya posible, desde el análisis del fengshui integral y la geobiología,estudiando el desarrollo psico-anímico, contemplando el arte, el cromatismo y todas las formas iconográficas que nos rodean desde el punto de vista energético y terapeútico.

Por ejemplo, la zona uno que corresponde al trigrama KAN, que representa la energía de la fluidez de la vida, del camino y de la organización de nuestro tiempo vital, hace referencia al propósito de cada uno, al punto de mira, hacia donde vamos y sobre todo a cómo vamos, a la ética que subyace a nuestros actos y palabras. Simboliza el viaje de la vida, nuestro proceso evolutivo, su fluidez o dificultad, y también hace referencia a nuestro trabajo o nuestra carrera profesional, puesto que lo que hayamos elegido como profesión, terminará influyendo en el resto de nuestra vida. La zona uno siempre expresa a los habitantes del lugar, si son muy desorganizados y no saben a dónde se dirigen, su Z-1 será caótica, desordenada o repleta de cosas que intoxican o dispersan la energía de su vida.

En definitiva, cuando veamos que nuestro camino en la vida, o nuestro trabajo, o nuestros propósitos, no son realmente fluidos, siempre indicará que existe algún conflicto en la Z-1, ya sea el recibidor, un dormitorio, despacho, taller, tienda…y que aquella área no está bien armonizada ni debidamente potenciada, y esta desarmonía siempre creará interferencias en nuestro proceso.

En el terreno de la Geocromoterapia del Habitat, se emplean 28 de los 74 arquetipos existentes, seleccionados especialmente para realizar dos funciones en una vivienda: Corregir las alteraciones habituales de aquel espacio, y potenciar o sublimar las energías naturales y benéficas que existen en el lugar, siendo cada filtro un substrato codificado que actúa como modulador de frecuencias o como un reprogramador o modificador de registros.

Realizar una buena lectura energética de un lugar, implica aceptar que todas esas radiaciones psíquicas, cromáticas, lumínicas. telúricas, naturales y artificales, conviven simultáneamente y crean una fórmula energética, específica en nuestra vivienda, despacho, tienda, territorio, dormitorio…Y esta fórmula energética puede ser tóxica (invasora, parasitaria…) o benéfica (pura, armónica, expansiva…) Por tanto merece ser explorada, observada, analizada y estudiada. Aceptemos de una vez por todas que la estética circundante tiene que ver mucho con la energía y la salud.

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